Hace muy poco tiempo el criterio de
almacenamiento de datos se centraba solo en los discos duros de las
computadoras o pc que teníamos en casa u oficinas, luego evoluciono el respaldo
hacia los correos electrónicos y los pendrive, obviamente con limitaciones en
la capacidad en los inicios de estas tecnologías y posteriormente han aumentado
esa capacidad, pero ha surgido un nuevo modelo o método de almacenamiento o
respaldo de datos fuera de nuestros PC, y es el resguardo de información en la
nube de internet, o mejor conocido como Cloud Computer.
El cloud computer es tener nuestra
información o respaldo de datos en manos de terceros, ya que son empresas
especializadas las que se dedican a ofrecer este tipo de servicios, y el mismo
permite acceder a nuestra información desde cualquier lugar del mundo, sin límite
de horarios o tiempo, adicionalmente podemos integrar toda esta tecnología con
los teléfonos inteligentes o Smartphone, y crear, compartir y consumir
información que nosotros o nuestros conocidos han enviado a internet.
En estos momentos existen una gran
cantidad de servicios de este tipo, ofrecidos por grandes empresas, con una compatibilidad
importante en dispositivos móviles y una gran cantidad de espacio gratuito,
otros servicios son pagos, ofreciendo características adicionales como espacio,
seguridad y protocolos de acceso a los mismos, representando esta tecnología
por su popularidad uno de los grandes proyectos a futuro en el área de la
informática.
Ventajas:
Disponibilidad:
Resguardar nuestros datos en la nube resuelve
de inmediato dos problemas. Por un lado, si se tiene un PC en la casa y otro en
la oficina, ya no será necesario copiar los archivos que queremos llevar de un
equipo a otro en un pendrive. Solo con respaldarlos en la nube y tendremos
acceso a ellos desde cualquier parte. Convirtiéndose en una solución muy útil
para quienes viajan o se cambian de equipo con frecuencia.
Adicionalmente, si se quiere compartir
fotos o archivos con amigos o familiares, podemos despedirnos de pendrives y discos duros externos,
simplificando el proceso. Ya no es necesario conectar algo al PC, copiar
archivos, pasarlos a otra persona para que los copie y pedir de vuelta el
dispositivo extraíble.
Herramientas de colaboración
No solo se pueden transferir archivos
de una persona a otra con facilidad, sino que además hay servicios como Google
Drive que permiten a varias personas colaborar en la edición de un documento de
texto simultáneamente, identificando claramente los cambios que cada integrante
del grupo ha generado.
También se puede crear un repositorio
de planillas, presentaciones y cualquier archivo multimedia para que un grupo
de trabajo disponga de ellos en cualquier momento y lugar.
Compatibilidad:
La posibilidad de compartir mejora
cuando es posible acceder a la nube desde distintos aparatos. Así, Apple iCloud
sirve desde cualquier producto de la marca, ya sea un teléfono iPhone, tableta
iPad o computador Mac.
Otra alternativa llamada Dropbox
también es compatible con todos estos dispositivos. Pero también se puede
entrar a este “cajón virtual” mediante móviles con sistema Android, BlackBerry
y Symbian, así como con cualquier computador, independiente de si tiene
Windows, Linux o Mac OS X.
Se evitan pérdidas
Una situación muy frecuente es la del
estudiante que tiene en su computador personal el documento final de su tesis,
el que es de suma importancia pero no tiene respaldado en ningún lugar. Perder
el equipo se traduce en nunca más recuperar el trabajo. Sin embargo, si se
utilizan servicios basados en la nube, entonces todo se ha guardado
automáticamente en internet, por lo que incluso si todos los dispositivos
electrónicos del hogar desaparecen o se deterioran, los archivos importantes
seguirán disponibles si nos conectamos a la red.
Desventajas
Dudas sobre la privacidad
Resguardar en un disco duro propio
imágenes privadas, documentos con información delicada y, en definitiva, todos
los rastros de la vida personal que se transfieren a medios digitales, otorga
confianza de que nadie más podrá verlos.
Así, la idea de almacenar todo en
internet genera desconfianza no solo por la posibilidad de que alguien no
autorizado acceda a nuestro repositorio en línea, sino también por la idea de
que una gran compañía pueda llegar a utilizar los contenidos para propósitos de
interés desconocido.
Ninguna empresa clama propiedad sobre
lo que está alojado en sus discos duros y los archivos siguen siendo
personales, pero el documento de términos y condiciones que se debe aceptar
para utilizar servicios como Microsoft SkyDrive (y la gran mayoría de alternativas)
dice claramente que en cualquier momento la compañía puede disponer de los
datos para modificarlos, reproducirlos y distribuirlos donde se estime
conveniente.
Dependencia de Internet
Resguardar todo en discos duros que no
son de nuestra propiedad y que muchas veces están alojados en otros países hace
que para acceder a nuestros archivos necesitemos conectividad permanente a
internet. Y si bien el actual mundo globalizado nos ofrece la red casi en
cualquier momento y lugar, hay situaciones donde esta se hace inalcanzable, ya
sea por problemas con el proveedor de internet (ISP o compañías telefónicas) o
bien, por falta de señal cuando intentamos entrar con el teléfono móvil.
Inversión:
A pesar de que todas las ofertas
permiten su utilización en forma gratuita, existe un límite de capacidad de almacenamiento
gratuito, cantidad que puede ser insuficiente para usuarios que desean guardar
algo más que documentos de texto e imágenes.
Así, es posible aumentar el volumen de
la casilla virtual a través del pago de una suma de dinero que puede ascender a
más de cien dólares por cada año de uso. A esto hay que sumar lo que se gasta
en conectividad a internet, ya sea para el teléfono o para el PC por cable, lo
que es imperante para acceder a la nube.
Estabilidad del servicio
La propaganda comercial de compañías
como Apple o Microsoft asegura que tendremos disponibles nuestros datos en
cualquier momento y lugar, a la vez que aseguran su permanencia en la red, evitando
pérdidas.
Pero se deben recordar casos
emblemáticos como el de Microsoft y la pérdida de datos que les ocasionó a los
clientes de teléfonos móviles Sidekick en 2009, extraviando miles de correos
electrónicos que nunca fueron recuperados. Además, la informática no es
perfecta y se han registrado innumerables momentos cuando servicios como
iCloud, SkyDrive y lo ofrecido por Amazon para sitios web han estado
parcialmente fuera de servicio por algunos minutos.

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